La Paz no admite excusas; ni el pacifismo trampas mentales

La Paz no admite excusas; ni el pacifismo trampas mentales Posted: 19 Jul 2022 09:00 PM PDT         Cristo Jesús nos llamó a la Acción Consciente en las Bienaventuranzascontenidas en su Sermón de la Montaña: “Actúa por la Paz. Actúa por la Justicia. Practícalas aun a costa de ser perseguido. A aun a costa de ser insultado y calumniado”.        Y en mismo marco, nos enseñó el genuino significado de la Paz: “No te irrites contra tu hermano, no insultes ni maldigas. Reconcíliate con quien tenga una queja contra ti. Ama a tus enemigos, ruega por tus perseguidores. No hagas frente al que te hace mal: al contrario, si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, preséntale también la otra. Al que quiere hacerte un juicio para quitarte la túnica, déjale también el manto; y si te exige que lo acompañes un kilómetro, camina dos con él”.        Con fundamentos tan precisos y profundos, los primeros cristianos dieron testimonio de Cristo cuando, sin resistencia y cantando, los llevaban al Coliseo romano para ser devorados por leones hambrientos.        Como lo dio Gandhi con su vida, su obra y sus palabras. En las que, por ejemplo, recomendó a los británicos no defender su territorio ante los nazis y a los judíos entregarse al sacrificio (https://www.lavanguardia.com/historiayvida/mas-historias/20220713/8392328/frases-gandhi-sobre-pacifismo-nazis-pmv.html).        Todos los paradigmas y sistemas de creencias establecidos por la iniquidad y la apostasía imperantes impulsan hacia lo contrario de estas enseñanzas. No podía ser de otra forma. Sin embargo, lo cierto es no hay camino para la Paz, porque la Paz es el camino. Ni fin que justifique los medios, ni guerras justas. Y la liberación de la violencia pasa ineludiblemente por practicar la no violencia.        El “no matarás” de los mandamientos cristianos, del yama-niyama hinduista o de los paramitas budistas engloba a todos los seres sintientes, humanos o animales, y no admite excepciones, sean de defensa propia o de alimentación. Porque como Cristo Jesús afirmó con claridad, “el que quiera salvar su vida, la perderá”. ============================el cielo en la tierra =======================

EL HELECHO Y EL BAMBU

PARA LEER CON TODOS LOS SENTIDOS

Un día decidí darme por vencido…renuncié a mi trabajo, a mi relación, a mi vida. Fui al bosque para hablar con un anciano que decían era muy sabio.
-¿Podría darme una buena razón para no darme por vencido? Le pregunté.
-Mira a tu alrededor, me respondió, ¿ves el helecho y el bambú?
-Sí, respondí.
-Cuando sembré las semillas del helecho y el bambú, las cuidé muy bien. El helecho rápidamente creció. Su verde brillante cubría el suelo. Pero nada salió de la semilla de bambú. Sin embargo no renuncié al bambú.
-En el segundo año el helecho creció más brillante y abundante y nuevamente, nada creció de la semilla de bambú. Pero no renuncié al bambú.
-En el tercer año, aún nada brotó de la semilla de bambú. Pero no renuncié al bambú.
-En el cuarto año, nuevamente, nada salió de la semilla de bambú. Pero no renuncié al bambú.
-En el quinto año un pequeño brote de bambú se asomó en la tierra. En comparación con el helecho era aparentemente muy pequeño e insignificante.
-El sexto año, el bambú creció más de 20 metros de altura. Se había pasado cinco años echando raíces que lo sostuvieran. Aquellas raíces lo hicieron fuerte y le dieron lo que necesitaba para sobrevivir.
-¿Sabías que todo este tiempo que has estado luchando, realmente has estado echando raíces? Le dijo el anciano.
-El bambú tiene un propósito diferente al del helecho, sin embargo, ambos son necesarios y hacen del bosque un lugar hermoso.
-Nunca te arrepientas de un día en tu vida. Los buenos días te dan felicidad. Los malos días te dan experiencia. Ambos son esenciales para la vida, le dijo el anciano y continuó…
-La felicidad te mantiene dulce. Los intentos te mantienen fuerte. Las penas te mantienen humano. ¡Las caídas te mantienen humilde. El éxito te mantiene brillante!
Si no consigues lo que anhelas, no desesperes… quizá sólo estés echando raíces 🌱