“Los niños no lloran”

“Los niños no lloran” “Mostrar tus sentimientos es signo de debilidad” “Llorar es de blandengues” son mensajes que hemos escuchado hasta la saciedad y que aún a día de hoy se siguen escuchando…

Y cuánto daño han hecho ¿verdad? Qué de absurdos clichés se han forjado en torno a esto y qué presión han recibido y reciben miles de niños, adolescentes y hombres que siguen escondiendo sus sentimientos por vergüenza, por miedo o porque simplemente nadie les explicó que las emociones son inherentes al ser humano y estas no entienden de color de piel, de religión, de nacionalidad o de sexo.

Hoy el mundo entero se conmueve ante esta imagen.

Dos grandes cogidos de la mano, en señal de “no te suelto; estuve, estoy y estaré contigo” con un llanto que tiene mucho de dolor pero mucho más tiene de amor y de admiración el uno por el otro.

Y esto es grandioso.

Grandioso por el ejemplo de vida de ambos, Roger Federer y Rafa Nadal, ejemplo de elegancia, de deportividad, de discreción, de inteligencia, de sacrificio, de profesionalidad y de ternura… de ternura.

Gracias a los dos. Por esto. Por todo.

En este mundo frívolo, superficial, duro y en ocasiones hostil, vosotros nos hacéis volver a creer que aún estando ahí arriba uno puede seguir mostrándose como verdaderamente es: honesto, genuino, sensible y REAL.

Gracias siempre. www.luciamipediatra.com